|
Dar siempre una prueba de cariñoSiempre que se dirija a sus hijos trate de introducir una prueba de cariño, independientemente de la razón por la que se dirija a ellos, y especialmente si es para corregir una actitud negativa. Hay varias buenas maneras de hacerlo:
Si no se cumple esta norma (dar siempre pruebas de cariño), las siguientes pierden su efectividad. Elija las formas de demostrar su cariño con las que se encuentre más cómodo y no pierda ocasión en ponerlas en práctica. No estamos en democraciaEs conveniente tratar de consensuar con los jóvenes aquellas decisiones que les afectan, pero no hemos de olvidar que en caso de desacuerdo la decisión final es la nuestra. Hay determinadas normas que no es preciso ni conveniente consensuar y, por paradójico que parezca, esto lo agradecen muchas veces los jóvenes; un exceso de libertad puede producir inseguridad. En todo caso, no está de más dar todo tipo de explicaciones sobre una decisión nuestra, siempre que sea acogida adecuadamente por el joven, o cambiar una decisión si nuestro hijo nos propone una contrapartida que nos parece razonable. Si el niño empieza a criticar irrespetuosamente nuestra decisión, zanjar la conversación con una frase amable, siempre cumpliendo la primera norma. Por ejemplo: "Escúchame, tesoro. No puedes tener esas conversaciones de 30 minutos con tus amigos con el móvil. No quiero, bajo ningún concepto, que vuelva a pasar. ¿He hablado claro, campeón?" Informar clara y precisamente de las consecuencias del mal comportamientoNo se debe perder el tiempo con amenazas interminables, y menos cuando se mezclan con descalificaciones hacia el joven o descalificaciones cruzadas. Las advertencias deben ser concisas, claras y bien definidas, y siempre tratando de mantener el tono amable y respetuoso (siempre la primera norma). No se trata de que “tú eres mala” sino de que “esta norma ha de cumplirse”. No caer en la trampa de entrar en discusiones. Ejemplo: Chiqui, ven un minuto. Te he dicho ya dos veces que las conversaciones de media hora por el móvil se han terminado. Si se vuelve a repetir te voy a dar de baja la línea. Sólo podrás llamar al 112. ¿Lo has entendido, amor? Cumplir las amenazasLa manera más rápida de perder la credibilidad ante nuestros hijos es lanzar amenazas y no cumplirlas. Una vez que hemos informado claramente de las consecuencias, si el niño continúa en su actitud, tenemos que cumplir la amenaza de forma completa. El niño probablemente se enfadará y proferirá todo tipo de insultos y descalificaciones para tratar de provocar nuestro enfado (una de las cosas más gratificantes para muchos de ellos), especialmente si es la primera vez que cumplimos con nuestra palabra. No debemos caer en la provocación del enfado. Debemos contestar con amabilidad “Por favor no me hables así. Ya sabías lo que iba a pasar”. Dada la necesidad de cumplir la amenaza, esta debe ser factible. No se debe amenazar con castigos imposibles de cumplir, por ejemplo "dos meses sin ver la tele, quedarte solo encerrado en el hotel, etc." Facilitar el camino de regresoUna vez ejecutada la amenaza podemos ofrecer alternativas para que las cosas cambien según nuestro deseo. También podemos contemplar las propuestas del niño en este sentido. El camino de “vuelta a la normalidad” debe estar emocionalmente allanado. No se deben poner barreras emocionales a nuestros hijos que dificulten precisamente aquella actitud que queremos conseguir. No es conveniente en absoluto que el joven tenga que humillarse para levantar el castigo. Ejemplo de actitudes no convenientes: “Así me gusta. Que te quede claro que en esta casa se hace lo que yo digo. Aquí nadie tiene más narices que yo.” Ejemplo de actitudes convenientes: “Te agradezco de verdad que me hayas hecho caso.” Otras consideraciones de carácter general
El equipo de Auler Profesores Particulares |
¿Necesita un profesor para su empresa?
Los tenemos todos.
Pulse aquí:
Próximas charlas-coloquio para padres
- Detección de dificultades en el aprendizaje.
Miércoles 9 de Noviembre de 2011
|
Unos cuantos consejos para evitar los conflictos con los hijos
|






